Día mundial contra la trata: el delito ‘invisible’

Ante esta forma de esclavitud moderna en la que todos los países están involucrados, bien sea como países de origen, tránsito o destino, tienen la responsabilidad de visibilizar también lo que hay detrás de ella, lo que la favorece: las guerras, persecuciones, los conflictos armados, las situaciones de urgencia y vulnerabilidad en las que las víctimas se ven obligadas a tomar decisiones peligrosas y que las hacen un blanco fácil. Además, estas causas están conectadas con la falta de regulaciones legales por parte de instituciones oficiales en muchos países de origen, pero también con la falta de oportunidades en el país de destino. Las víctimas más afectadas (mujeres y niños) se ven obligadas a permanecer en estas condiciones o incluso llegan a ser criminalizadas mientras que los traficantes quedan impunes. A pesar de que muchos países siguen los protocolos contra el tráfico establecido por las Naciones Unidas, no se les ha dado la prioridad y atención que merecen, y tienden a convertirse para la sociedad en fantasmas que se cree no ver en el diario vivir, se piensa que esta realidad es lejana y la actitud ciudadana ante estas víctimas suele ser indiferente. En este delito “invisible”, las mujeres y niñas representan la mayoría de las víctimas, básicamente por explotación sexual, y para intentar erradicar en alguna medida la trata de personas, es necesario adoptar, entre otras cosas, medidas preventivas en igualdad de género, que les dará herramientas a ellas pero también implicará a los hombres para que se posicionen y tomen partido en contra de estas prácticas, pues sin demanda no hay oferta.