¡Por la equidad laboral, económica y social!

Corrían tiempos difíciles para las mujeres -como han corrido siempre-, pero ese 8 de marzo de 1908 un grupo de mujeres decidió enfrentar las desigualdades, marchar en contra de lo que consideraban injusto, luchar por sus derechos. Comenzó todo como una protesta en contra de las condiciones laborales, pero esos primeros pasos dados en las calles de Nueva York fueron el inicio de diversos movimientos sucedidos a partir de entonces. En ese 8 de marzo las mujeres reclamaban igualdad salarial (desigualdad aún presente en nuestros tiempos), disminución de la jornada laboral (y por entonces pedían unas injustas 10 horas), y el tiempo para poder dar de mamar a sus hijos. En esta huelga murieron más de cien mujeres quemadas en un incendio, atribuido al dueño de la fábrica Sirtwoot Cotton, en respuesta a la huelga.Durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, realizada en Copenhague (Dinamarca) en 1910, las mujeres participantes aprobaron declarar un día oficial como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Pero no fue hasta 1977 cuando la Asamblea General de Naciones Unidas proclama el día 8 de Marzo como el Día Internacional de los Derechos de las Mujeres. Y fue en 1993 cuando las Naciones Unidas aprueban la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, definiendo esta violencia como actos relacionados con la violencia familiar, entre otros.Se dice celebrar, cuando en realidad tendríamos que decir conmemorar; conmemorar una fecha cargada con la vida de mujeres que lucharon por hacer valer sus derechos, por hacerse escuchar, por tener unas condiciones mínimas de igualdad, buscando acabar con las desigualdades y siendo siempre víctimas de ellas. Conmemoramos el 8 de marzo siempre teniendo en mente que el camino de la igualdad sigue siendo sinuoso, que el camino del empoderamiento y la fuerza de la mujer se sigue forjando día a día con la ayuda de todas las mujeres dispuestas a levantar la voz y pronunciarse a favor de sí mismas y de sus compatriotas, y en contra siempre de aquellos que quieren mantener las desigualdades vigentes.El Día Internacional de la Mujer nos recuerda también que las mujeres somos más de la mitad de integrantes del mundo, que somos iguales como mujeres y como seres humanas, aun cuando tenemos diferencias de nacionalidad, etnia, cultura, lengua, economía, política, ideología y muchas más, todo lo que nos hace diferentes nos hace querer luchar aún más por la igualdad de derechos, de condiciones y de oportunidades, porque la diversidad nos hace únicas, pero la igualdad nos hace fuertes. Si hay una tradición que nos pueda unir desde hace ya poco más de un siglo, es el conmemorar la lucha de la mujer en este día y no olvidar que gracias a otras luchas en otros tiempos, nosotras podemos estar aquí y alzar la voz por aquellas que lo tienen más difícil, y decir QUEREMOS IGUALDAD.En la Asociación Por Ti Mujer luchamos día a día en contra de la violencia ejercida hacia la mujer y a favor de la igualdad de derechos. El empoderamiento es el medio más eficaz para lograr salir vencedoras de dichas luchas, y es por ello que creemos que la fuerza única e inagotable de cada mujer es la respuesta a un mundo más justo para todas y todos.