
Entre el 24 y el 27 de septiembre de 2026, Bucarest acogió un encuentro europeo dedicado a una cuestión esencial para la construcción democrática: cómo fortalecer la participación política y democrática de las mujeres migrantes. Ana Freire, del equipo jurídico de Por Ti Mujer, participó junto a organizaciones vinculadas a WIDE+ e Imago Mundi, en jornadas que combinaron análisis, intercambio de experiencias, trabajo colectivo y reflexión estratégica.
Más que una sucesión de sesiones, el encuentro planteó un recorrido: partir de las barreras que condicionan la participación de las mujeres migrantes y avanzar hacia una pregunta más amplia sobre el poder de las organizaciones y los movimientos feministas para influir en las agendas y en las políticas europeas.
De las voces a la capacidad de influencia
Uno de los primeros puntos de partida fue precisamente identificar qué impide o dificulta esa participación. La presentación de los resultados preliminares de la investigación de WIDE+ sobre las barreras legales a la participación política de las mujeres migrantes en la Unión Europea abrió un debate sobre las condiciones jurídicas que determinan quién puede participar y de qué manera.
A partir de ese análisis, el encuentro propuso ampliar la mirada. Los policy labs abordaron el storytelling y las metodologías teatrales, la participación, la autonomía económica y la capacidad de advocacy de las mujeres migrantes desde una perspectiva feminista interseccional, así como la participación política y el compromiso institucional.
La conexión entre estos temas resulta especialmente importante. La participación no empieza ni termina en una institución o en un proceso electoral. También tiene que ver con poder expresar las propias experiencias, contar con autonomía, organizarse, generar conocimiento y encontrar canales para que ese conocimiento llegue a quienes toman decisiones.
Por eso, hablar de participación democrática de las mujeres migrantes es hablar también de derechos. Las barreras administrativas, económicas, sociales o institucionales pueden determinar las posibilidades reales de ejercer ciudadanía y de intervenir en los asuntos que afectan a sus propias comunidades.
Esta perspectiva conecta directamente con el trabajo de Por Ti Mujer. Las cuestiones debatidas en Bucarest forman parte de una realidad que la organización aborda desde su trabajo con mujeres migrantes: la posibilidad de participar en la sociedad está estrechamente relacionada con el acceso efectivo a derechos, la autonomía y la relación con las instituciones.
El recorrido continuó desde las experiencias concretas hacia los debates europeos. El encuentro incorporó una reflexión sobre el Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea y sus implicaciones para los derechos y la participación democrática de las mujeres migrantes, junto con experiencias de prácticas grassroots, proyectos de regranting y aprendizaje colectivo.
Aquí aparece otra dimensión fundamental: cómo convertir las experiencias y los conocimientos acumulados en capacidad de incidencia. Las organizaciones feministas y de base no solo acompañan procesos o desarrollan proyectos. También identifican desigualdades, producen conocimiento, generan propuestas y pueden contribuir a transformar los debates públicos.
Construir una agenda feminista
Esta reflexión llevó naturalmente a una segunda cuestión: ¿quién define las prioridades de una agenda feminista europea?
Parte del encuentro estuvo dedicada a la construcción del European Feminist Forum (EFF) 2027, dentro de la reunión estratégica de WIDE+ “Our Feminist Europe: Identity, Politics & Priorities”. El proceso se planteó desde una metodología participativa, invitando a las participantes a compartir de dónde vienen, qué les importa, qué tensiones están atravesando y qué no quieren que un futuro foro reproduzca. También se trabajó colectivamente sobre distintas formas de entender los feminismos y las identidades feministas.
Posteriormente, las participantes identificaron prioridades y temas para el EFF 2027, explicando qué problemas o brechas buscaban abordar y por qué consideraban relevantes esas cuestiones. Los grupos trabajaron para encontrar elementos comunes y construir propuestas colectivas, siguiendo un enfoque explícitamente bottom-up.
La metodología importa tanto como el resultado. Cuando una agenda feminista se construye a partir de las experiencias y prioridades de quienes participan en ella, se abre la posibilidad de incorporar perspectivas diversas y de cuestionar qué voces, preocupaciones y conocimientos han ocupado tradicionalmente el centro.
La agenda del encuentro no plantea las prioridades del EFF 2027 como una definición cerrada, sino como un proceso de construcción colectiva en el que las participantes pueden aportar directamente a su futura orientación.
En este sentido, participar también significa tener capacidad para contribuir a definir aquello de lo que hablamos, aquello que consideramos urgente y aquello que queremos transformar.
Del hacer al cambio
El último eje del encuentro llevó esta reflexión hacia el propio trabajo de las organizaciones: ¿qué cambios queremos producir y cómo sabemos que estamos contribuyendo a ellos?
La reflexión sobre la Theory of Change permitió pasar de las actividades al cambio y, posteriormente, del cambio a la influencia. El programa incluyó tanto una sesión estratégica para construir una teoría del cambio como un espacio de fortalecimiento de capacidades en incidencia feminista y participación política.
La formación final profundizó en cómo identificar si un cambio ha ocurrido y cómo comprender y demostrar la contribución de las organizaciones a procesos de transformación e influencia política.
Es una cuestión especialmente relevante para el movimiento feminista: no preguntarnos solamente qué hacemos, sino también para qué lo hacemos, qué queremos transformar y cómo podemos reconocer nuestra contribución a ese cambio.
Para Por Ti Mujer, esta mirada aporta una herramienta valiosa para conectar el trabajo cotidiano con una dimensión más amplia de transformación social y política. También refuerza la importancia de evaluar, aprender y revisar nuestras propias estrategias de incidencia.
Participar para transformar
El recorrido compartido en Bucarest permite recuperar una idea sencilla, pero fundamental: la participación no consiste únicamente en estar presentes en los espacios donde se toman decisiones.
También significa poder influir en las agendas, definir prioridades, generar conocimiento, organizarse colectivamente y contribuir a transformar las políticas.
Desde una perspectiva feminista y de derechos humanos, esto implica reconocer a las mujeres migrantes no únicamente como destinatarias de políticas públicas, sino como sujetas políticas, con capacidad para participar en los debates y decisiones que afectan a sus vidas y a las sociedades de las que forman parte.
Para Por Ti Mujer, formar parte de estos espacios europeos significa precisamente conectar el trabajo realizado desde los territorios con procesos más amplios de reflexión e incidencia, compartir aprendizajes y contribuir a construir alianzas feministas transnacionales.
Porque una Europa feminista no se construye únicamente desde las instituciones. También se construye desde las organizaciones, los movimientos y las personas que participan en la definición de sus prioridades.
Y, sobre todo, desde la convicción de que participar no es solo ocupar un lugar: es tener la posibilidad real de influir en el rumbo colectivo.
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